Activas y con energía

Al gestar una nueva vida, el organismo se prepara para proporcionar los nutrientes necesarios al bebé. Para eso, es necesario el consumo de algunos nutrientes en dosis aumentadas.

 

Con esto quiere decir que mantener una alimentación adecuada es fundamental para el desarrollo del bebé dentro del útero y para después del nacimiento, ya que la nutrición del bebé dependerá exclusivamente de la leche materna, por lo menos por los primeros 6 meses.

 

Alimentos en la etapa de gestación:

Básicamente se tiene que consumir alimentos ricos en hierro, calcio, potasio y Vitamina D.

 

 

CALCIO: 

La mujer gestante debe tener en cuenta el consumo de calcio por la formación y mantenimiento de los huesos y dientes (de la mamá), la contracción y relajación de los músculos, transmisión de señales nerviosas, contracción y dilatación de las arterias, secreción de hormonas y la coagulación de la sangre.

 

 

Lamentablemente hay muchas mujeres que no llegan a consumir la cantidad de calcio recomendada por día, si bien muchas consumen productos lácteos, no lo hacen en cantidades suficientes. Productos ricos en calcio: queso en todas sus variantes, espinaca frijoles y almendras.

 

 

VITAMINA D:

Es importante también el consumo de Vitamina D porque ayuda a absorber el calcio que aportan ciertos alimentos y favorece el depósito en los huesos. Es interesante saber que la Vitamina D la produce el organismo con solo exponerse unos 15 minutos diarios al sol como también podemos encontrarla en la yema de
los huevos y en los pescados grasos.

 

 

POTASIO:

 

Luego tenemos al potasio, su consumo insuficiente provoca debilidad y fatiga, deshidratación, diarrea, calambres, dolor muscular o estreñimiento. Alimentos ricos en potasio son: banana, pasas, jugo de naranja, almendras, arroz integral, huevos, tomates, etc

 

 

HIERRO:

 

Con respecto al hierro las mujeres embarazadas requieren alrededor del doble, debido a que el volumen sanguíneo aumenta durante el embarazo, a las necesidades en aumento del bebé y por la pérdida de sangre que ocurre durante el parto. 

 

El organismo utiliza el hierro para el normal desarrollo del feto y la placenta; y es el que
transporta y deposita el oxígeno en los tejidos, interviene en el transporte de energía en todas las células, participa en la regulación de los mecanismos bioquímicos del cerebro, en la producción de neurotransmisores, también se encuentra presente en el sistema inmune y otras funciones más.

 

Encontramos el hierro en la espinaca, acelga, lentejas, carnes rojas (es fundamental que se consuman bien cocidas), garbanzos, hígado, avena, ciruelas y pasas de uva; la ingesta de vitamina C como por ejemplo, el de la naranja, mejora la absorción del hierro.

 

 

ÁCIDO FÓLICO:

 

Y por último, el ácido fólico, también es de suma importancia, pero por lo general lo prescribe el obstetra, sirve para la prevención de malformaciones.

 

La embarazada no puede hacer “dieta”. En el caso que la embarazada haya aumentado mucho de peso puede ser por diversos motivos, ya sea por retención de líquidos, diabetes gestacional o por exceso en las comidas, lo determinará el obstetra de cabecera si es necesario quitar ciertas comidas supervisando por un profesional.

Marcela Galiano

Prof. Marcela Galiano

Prof. Educación Física. Especialista en embarazo y posparto, formadora de profesionales en todo lo que es ejercicio para embarazadas y mamás y en técnicas de disminución de estrés. Creadora y directora de MAMISGYM; recorre América Latina dictando cursos.

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